Museo de Artes y Oficios

Carpintería

Planta Primera

El fustero hacia mesas, alacenas y ventanas, pero también iba de pueblo en pueblo, de casa en casa, con sus herramientas. Empleaba pocas: la sierra, la zuela, la garlopa, el formón y poco más.
Para que la madera llegara a manos del carpintero habían sido necesarios muchos trabajos desde que el árbol crecía en el bosque: lo cortaron los picadores en invierno, para sacarlo del bosque y conducirlo hasta un río; allí los ataron los troncos formando almadias o navatas que, flotando, descendieron rio abajo. Cuando alcanzaron su destino, los serradores, con grandes sierras que manejaban que manejaban entre dos o tres hombres convertían los tronco en tablas.
En el Alto Aragón se usó-sobre todo- la madera de pino albar para la construcción de casas -tanto en forjados como en puertas y ventanas-, asi como para cualquier obra práctica, rustica o poco costosa. El nogal se reservó para muebles más elegantes y delicados. El roble se empleó en tallas más lujosas y también en los forjados y en los marcos de los vanos.
Otros árboles tenían usos muy especializados: el enebro para resistir a la intemperie, al igual que el tejo; el boj para los trabajos más finos y menudos como las cucharas; el mostajo para los mangos de las herramientas…… Había una madera para cada necesidad.

Carpintería

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